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Encuentro entre grupos de la Sección Axarquía
El próximo sábado 14 de febrero, tendrá lugar en Almería un encuentro entre algunos de los grupos pertenecientes a la Sección Axarquía que se encuentran repartidos por diferentes ciudades de la geografía española.
Por el momento esperamos la ya confirmada visita de los instructores madrileños junto con algunos de sus alumnos. También confirma su asistencia Juan Luis Escot (3º Dan) con algunos de sus alumnos de Cartagena, que pese a no formar parte de nuestra sección es uno de los grupos con los que existe una estrecha relación y colaboración.
Por motivos de espacio no podemos realizar una convocatoria oficial y multitudinaria, pero si alguien tiene interés en acompañarnos o anda cerca de nuestra ciudad en esas fechas, no dudéis en poneros en contacto con nosotros. Como siempre, el C.D. Shorinji Kempo Almería tiene sus puertas abiertas a todo aquel que quiera compartir un buen rato con nosotros.
Fiesta de navidad 2008
Para este año se propuso con motivo de las fiestas algún tipo de celebración que rompiera un poco con la tónica de las anteriores, a ser posible un poco más económica, como reunirnos en la casa de alguien. Fue por eso que ofrecí mi cortijo, en la vega de Alhama de Almería, como lugar de reunión.
Quedamos en la misma entrada del pueblo el sábado 20 de Diciembre para desde allí descender por los tortuosos y laberínticos caminos de cabras que conducen hasta el cortijo. Un rato antes, algunos de nosotros quedamos para aprovisionarnos de los alimentos. No bastándonos con la ensalada, la carne y el pan, seguimos sumando embutidos, quesos, bebidas, turrón, humus e incluso caviar hasta llenar el carro.
A la una del medio día estábamos la mayoría ya reunidos en la Huerta Rosalía, frente a la casa y la estatura de Nicolás Salmerón y Alonso, oriundo de Alhama de Almería. Al resto hubo que buscarlos por otras esquinas del crecido pueblo. Salvando una última dificultad: que yo, por no conducir, no sabía sacarlos del pueblo, encontramos tras cuatro vueltas de peonza, finamente, el camino que desciende hacia el río.
Por los vericuetos llenos de baches, barrancos y curvas peligrosísimas, los hábiles conductores llegaron de una pieza al enclave propuesto.

Las jefas de cocina

Los cocineros en la lumbre
Una vez allí, todo el mundo puso de su parte en la ordenación del banquete. Por unanimidad decidimos sacar la mesa fuera y disfrutar del ratico de sol que todavía le quedaba a la terraza. Los niños aprovecharon para explorar. En la cocina, principalmente bajo la dirección de Maite y de María, fuéronse preparando las tapas de queso y de jamón, las ensaladas y el resto de entremeses. Al festín por venir se unieron las verduras ecológicas de Antonio, mondadamente troceadas, se dispusieron para la parrillada. Sergio se ocupo de prender y mantener un estupendo fuego. Mientras tanto, Juanjo y Álvaro hacían las veces de disc-jockeys, y yo, como podía, iba y venía atendiendo y orientando a todo el que podía.

Los encargados de la música

La sorpresa y el proveedor de verduras ecológicas

Disfrutando de la comida y las buenas conversaciones
Mientras se terminaba de asar el alimento, los papis y los tites de los niños procuraban que estos no se despeñaran por los balates, mientras Silvia, jugando, les daba caza, correteando por el alrededor. Al rato recibimos la visita inesperada de Andrea, que Carlos se acercó a recoger al pueblo.

Los pequeños por fin hacen una pausa en el juego para comer.

El banquete
Disfrutamos de un tiempo agraciado, comparado con los anteriores días de frío. Tuvimos aún unas cuantas horas más de sol, las justas para comer a gusto antes de que llegara el relente. Entonces nos desplazamos al bancal del olivo, donde aún pegaba un poco de sol, y seguimos charlando con el café y el turrón, contemplando las amplias vistas que desde Montenegro y la Sierra de Ohanes, el Calar Alto, el desierto de Tabernas y Sierra Alhamilla, se contemplan.

Disfrutando del paisje y el sol de la tarde.
Cuando todo estuvo de nuevo recogido, gracias a la ayuda de casi todo el mundo, nos montamos de nuevo en los coches y nos despedimos hasta el lunes siguiente, que nos veríamos en el tatami para intentar rebajar todo lo engullido.

Pablo, el anfitrión
Redacción: Pablo López