Shorinji Kempo Almería

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Archive for the ‘1. Shorinji Kempo’ Category

Si has pensado empezar…

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…a practicar Shorinji Kempo, te puede resultar útil leer ésto:

 

1. ¿Es para tí el Shorinji Kempo?

Esta es la primera cuestión que debes plantearte. Es muy posible que no puedas obtener una respuesta definitiva hasta que no lo hayas visto y practicado durante algún tiempo. Aún así, podemos darte algunas pistas que te ahorrarán tiempo y esfuerzo para decidir si el Shorinji Kempo podría ser para ti, y también si tú podrías ser para el Shorinji Kempo:

1.1. Lo que no debes buscar aquí.

En primer lugar, el Shorinji Kempo no enseña a pelear o a “pegar”. Si es eso lo que buscabas, hay otros muchos sitios donde te vas a encontrar más a gusto que aquí. Ciertamente, el Shorinji Kempo contiene una enorme variedad de técnicas “marciales”, pero hay muchos factores que las hacen no deseables para los que quieren aprender a pelear rápidamente y con contundencia: Se trata de técnicas refinadas, difíciles de aprender, que requieren de mucho tiempo y esfuerzo antes de que se puedan ejecutar con un mínimo de eficacia y que, “para colmo”, están diseñadas con la idea de hacer el menor daño posible. Practicar Shorinji Kempo para aprender a “zurrar” es como matricularte de Bellas Artes con el propósito de encalar una tapia: Una pérdida total de tiempo. Esto, sin mencionar que el instructor no te va a enseñar las técnicas si tu actitud no es la “adecuada”.

En segundo lugar, y como continuación de lo anterior, el Shorinji Kempo no es un deporte de combate, ni de ninguna otra clase. No se trata de un deporte y por tanto no contempla el concepto de competición. Aquí no existen los campeones (y en consecuencia, tampoco existen los derrotados). Así pues, si eres una persona competitiva, si te gusta medirte con los demás y te emociona la sensación de ganar, éste no es sitio para ti, salvo que tengas intención de cambiar.

Después de leer lo anterior, tal vez pienses que se trata de una especie de “club filosófico” donde la gente viene a meditar y a compartir pensamientos. ¡Pues tampoco es eso!. Ciertamente, se debe meditar (un poco sentado y un mucho en movimiento) y pensar, pero no en el sentido que uno pudiera imaginarse. El Shorinji Kempo es una actividad positiva e intensa, que exige un considerable esfuerzo físico y mental, eso sí, dentro de los límites de cada uno.

1.2 Entonces ¿Qué es el Shorinji Kempo? ¿Qué me ofrece?

Pues en realidad, el Shorinji Kempo es varias cosas a la vez: Es un arte marcial tradicional y es también un Gyo, es decir, una práctica o una disciplina, como también lo son la ceremonia del te (Chado), los arreglos florales “zen” (Ikebana) o el tiro con arco (Kyudo). Por otra parte, no deja de ser una actividad física muy completa que involucra a todo el cuerpo. Para saber en qué consiste, mira este otro artículo de nuestro sitio web.

La finalidad del Shorinji Kempo es la de formar personas sanas física y espiritualmente: Individuos positivos capaces de conformar una sociedad mejor. A la vez que los dota de fuerza, valor y seguridad en si mismos, les hace desarrollar el espíritu de compasión y de justicia. Por tanto, se trata de buscar el equilibrio -uno de los principios básicos del Shorinji Kempo- en las diversas dimensiones (cuerpo/mente, fuerza/amor, dureza/suavidad)

La práctica del Shorinji Kempo proporciona básicamente tres beneficios: El desarrollo del espíritu, la mejora de la salud y la capacidad de defenderse. Además de éstos, cada cual puede encontrar otros muchos aspectos positivos: El trato con los compañeros en un ambiente de amistad y respeto mutuo, la evasión de los problemas cotidianos por la concentración que exige, el propio placer de la práctica, etc.

1.3. Yendo a lo concreto, ¿Como son las clases?

Las clases tienen dos horas de duración. Su estructura difiere de un día a otro porque el Shorinji Kempo es muy amplio y tiene mucha variedad de contenidos así como distintos sistemas de aprendizaje. No obstante, una clase “tipo” puede ser más o menos así (los tiempos son orientativos):

  1. Chinkon Gyo (10′): Una ceremonia en la que se recitan unos textos con los pensamientos, compromisos y propósitos fundamentales del arte y se hace una meditación en postura sentada (zazen). Esta parte es un acondicionamiento de la mente para iniciar la práctica.
  2. Taiso (15′): Ejercicios de calentamiento, movilización, fuerza y flexibilidad. El acondicionamiento es ahora físico. No se trata de una “gimnasia”, sino de unos ejercicios preparatorios.
  3. Kihon (45′): Enseñanza de las bases técnicas. Los practicantes se sitúan generalmente en dos filas, con los más avanzados delante para que sirvan de guía a los principiantes. El instructor dirige la ejecución de los movimientos básicos (golpes, esquivas, desplazamientos, formas de ejecución individual, etc.) Unas veces se practica individualmente, mirando todos hacia el instructor y otras por pareja, cara a cara con el compañero.
  4. Hokei (30′): Trabajo de “técnicas” por pareja. Los kenshis se dividen por niveles y trabajan en parejas las técnicas correspondientes a la programación de su grado bajo la supervisión del instructor y con la asistencia de los grados más altos. A veces en lugar de Hokei se trabaja Randori (aplicación) o Embu (una especie de combates coreografiados)
  5. Gakka/Resolución de dudas (10′): Se reúnen todos los kenshis en torno al instructor. A veces se imparte teoría (bien técnica o bien filosófica). Otras veces se resuelven dudas o se tratan distintos asuntos de interés para el grupo.
  6. Seiho (10′): Por parejas, se aplican maniobras y masajes encaminados a equilibrar y reajustar el cuerpo después de la práctica.

2. Requisitos, trámites y horarios

No hay unos requisitos específicos para practicar Shorinji Kempo, más allá de un mínimo de salud exigible para cualquier actividad física. El nivel de intensidad en el esfuerzo se adapta individualmente a cada practicante, de forma que no hay unos límites concretos que superar. Si tienes algún problema de salud o limitación particular, puedes consultarlo con nuestro instructor.

La edad mínima actualmente está en los doce años. Esto es debido a que por ahora no contamos con un grupo específico infantil que nos pudiera permitir adaptar la enseñanza a los más pequeños. La duración y estructura de la clase de adultos no es muy recomendable para los niños porque les resulta excesivamente árida y cansada. Sin embargo, no hay una edad máxima (mientras que el cuerpo aguante…)

Practicamos tres días por semana, durante de dos horas. Actualmente estamos en los sótanos del Estadio de los Juegos Mediterráneos y el horario es Lunes, Miércoles y Viernes de 20:30 a 22:30.

El precio es (en el momento de publicar este artículo, en 2012) de 30 euros mensuales. Además, hay unos pequeños gastos suplementarios de carácter anual para pagar la licencia federativa. Puedes venir a conocernos y a probar la práctica sin compromiso alguno.

3. Normas elementales

Si piensas venir a probar o si eres un principiante, no está de más repasar las más elementales normas de comportamiento en el dojo:

Vestimenta: Si vienes para probar, no es necesario que uses un “kimono”. Un chándal o cualquier otra ropa deportiva cómoda es suficiente. Los kenshis (practicantes) visten un traje específico llamado dogi o kempogi. Lo que sí es exigible en cualquier caso es la limpieza de la indumentaria. Practicamos descalzos, pero se recomienda traer unas chanclas para el desplazamiento fuera del tatami y para la ducha. (Si quieres, te puedes duchar aquí). Opcionalmente, puedes traer una botella de agua para beber y una toalla pequeña para secarte el sudor.

Higiene Personal: Debería sobrar mencionarlo, pero nunca está de más un recordatorio. En una disciplina en la que estamos en estrecho contacto físico, la higiene personal es inexcusable y la falta de ella supone un desprecio hacia los compañeros que tengan que “sufrirnos”. Especial atención requieren las uñas de manos y pies, no sólo por su limpieza sino por su longitud. Unas uñas largas pueden provocar heridas con suma facilidad.

Adornos y Accesorios: Con carácter general se debe evitar todo tipo de adornos, accesorios y complementos. Si se usan pendientes, deben ser lo suficientemente pequeños para que no se puedan enganchar con nada (que no quepa dentro un meñique). Quien tenga el pelo largo debe llevarlo recogido con una felpa o con un coletero. No se pueden usar otro tipo de pinzas, horquillas, etc, que puedan provocar accidentes. Si se usan gafas y se consideran necesarias para practicar, deberían ser de cristales seguros que no puedan causar lesiones en caso de rotura. También se recomiendan monturas flexibles a prueba de golpes.

Comportamiento: El instructor te enseñará la forma correcta de saludar, de permanecer durante las explicaciones, de dirigirte a los demás, etc. Es obvio que los aspectos formales no se te pueden exigir hasta que te los hayan enseñado. Sin embargo, la actitud depende de ti desde el primer momento. ¿Qué deberíamos poder esperar?

  • Atiende a tu alrededor. “Donde fueres haz lo que vieres”, dice el refrán. Pues bien, procura imitar a los demás, especialmente a los que llevan un cinturón negro. Así te darás cuenta de que debes saludar al entrar o salir del tatami, que debes dejar tus chanclas o zapatillas alineadas al borde del mismo, etc. Durante la práctica, te situarán detrás de alguien más avanzado. Trata de imitar sus movimientos: Así no te perderás y empezarás a aprender.
  • Mantén una actitud respetuosa. Respetuosa, no forzada. No se trata de tener miedo o un respeto reverencial hacia nadie. Actúa con naturalidad. En el dojo todos somos compañeros y tratamos de avanzar ayudándonos los unos a los otros. El respeto se demuestra escuchando las explicaciones, haciendo las cosas lo mejor posible, manteniendo la atención, etc.
  • No estés tenso. Ya debe haber quedado claro que el Shorinji Kempo es lo contrario al “matonismo”, a la competición o la violencia. Por tanto, disfruta de la práctica. Relájate y no mantengas tensión. No quieras hacer las cosas con fuerza. No te sientas amenazado: Tu compañero de práctica está para ayudarte. No es tu rival.

Written by Fernando

5 octubre 2012 at 16:00

Publicado en 1.2 Artículos

Cómo entrenar las técnicas en Shorinji Kempo

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Este artículo no es más que un intento de ordenar de manera sencilla y comprensible la metodología que debemos emplear en el entrenamiento diario a la hora de estudiar las técnicas (Hokei) del Shorinji Kempo, en nuestra sección.

En este pequeño estudio, intento plasmar la imprescindible conexión entre el cómo y el qué pretendo conseguir de la manera más óptima, a través de unas pequeñas pautas.

El resultado ha sido mucho más extenso de lo que pretendía, espero que lejos de aburriros, encontréis elementos que os resulten prácticos a la hora de mejorar el rendimiento de vuestro esfuerzo.

Introducción:

Si observamos los diferentes métodos de entrenamiento del Shorinji Kempo encontramos 4: Kihon, Hokei, Embu y Randori. Podríamos decir que el orden expuesto anteriormente es progresivo (de menos a más), es decir, primero hay que dominar las unidades más pequeñas (Kihon y Hokei) para poder realizar combinaciones complejas (Embu o Randori).

Por hacer un símil con el lenguaje, podríamos decir que el kihon está compuesto por las letras y sílabas, el Hokei (las técnicas) serían las palabras, el Embu serían las frases bien construidas, y el Randori sería la capacidad de decir lo adecuado en el momento justo.

En primer lugar hay que determinar que nos centraremos sólo en el estudio de las técnicas, dejando por ahora de lado la metodología específica para el estudio del Embu o del Randori. Tampoco abordaremos el Kihon, pues normalmente se realiza de forma dirigida, por lo que la metodología en su estudio queda establecida por el instructor de forma muy directiva.

Sin embargo, durante el tiempo dedicado en cada clase al estudio de las técnicas, el instructor normalmente debe atender y dar indicaciones a diferentes kenshis repartidos por la sala, y realizando cada uno sus técnicas correspondientes, de manera que estos quedan con mucho tiempo de entrenamiento sin supervisión, por lo que es conveniente que cada kenshi sea consciente de cómo sacar la mayor rentabilidad a ese tiempo, con las importantes ventajas que supone el empleo de una buena metodología: progresión equilibrada, más rápida y mayor motivación.


Metodología

En esta exposición trato de establecer unas líneas metodológicas básicas y comunes a todas las técnicas. Pero debemos entender que cada técnica y cada persona es diferente. Los principios que emplean algunas técnicas y las dificultades que a cada persona le supone pueden ser muy diferentes, requiriendo metodologías o indicaciones específicas; En ajustar lo válido para la generalidad a lo necesario para la individualidad, es donde reside uno de los aspectos importantes en el trabajo de un buen instructor.

En cualquier caso, estas líneas son las mínimas, es decir, según el talento de cada uno se precisa aumentar más o menos el número de repeticiones. Cada una de las tandas de repeticiones se deberán realizar tantas veces como sea necesario, cada uno de los días que corresponda practicar una determinada técnica.

Como norma general, tampoco está de más decir que tan malo puede ser correr demasiado como quedarse estancado en alguna de las etapas del aprendizaje.

Fijar objetivos

Antes de establecer la metodología, es decir: elegir los ejercicios y las formas de realización más adecuados; debemos comprender los objetivos que pretendo conseguir con la práctica.

Está claro que el objetivo final es dominar una técnica concreta pero, ¿Cuándo creo que tengo dominada una técnica? Podríamos decir que el dominio de una determinada técnica implica que se ejecuten los movimientos técnicos correctamente, con fluidez, velocidad, con aparente poco esfuerzo, elegancia y siendo capaz de aplicarla en casi cualquier circunstancia y a casi cualquier persona.

Así pues, vamos a determinar varios sub-objetivos o factores a desarrollar en el entrenamiento. A estos factores les ponemos nombre y los ordenamos en fases o etapas que faciliten un aprendizaje progresivo, quedando de la siguiente manera: fluidez, velocidad, aplicación y dominio.

Lógicamente, cada uno de estos objetivos se puede desgranar en otros más pequeños, como coordinación, asimilación, etc. Pero nos centraremos en estos 4 para que resulte más sencillo y no extendernos en exceso.


Fase 1. Fluidez

La fluidez requiere comprender los movimientos de forma global, identificar las claves de la propia técnica o las dificultades propias, coordinarlos, ejecutarlos de forma continua y asimilarlos.

Conforme avanzamos en la fluidez, atenderemos a aspectos técnicos como los 5 principios del atemi, descubrir los principios físicos que esconden cada una de las técnicas, etc.

1. Predominará la realización de las técnicas de forma repetitiva, realizando tandas de cómo mínimo 30 repeticiones en cada uno de los roles (ataque y defensa, lado izquierdo y derecho), muy lenta al principio, sin atender demasiado a los detalles. Prestaremos especial atención a los movimientos de los pies y a la coordinación gruesa de nuestro cuerpo. Hay que realizar tantas tandas como sea necesario para que lleguemos a ejecutar las técnicas con fluidez.

2. Identificaremos las claves de la técnica (o nos vendrán dadas por el instructor) y las dificultades propias en la ejecución. Repetiremos los movimientos insistentemente de forma aislada. Una vez dominada la clave o dificultad, volveremos a realizar la técnica completa. Actuaremos de forma igual con cada una de las dificultades. Para buscar un ejemplo estableceremos un símil con una máquina; cuando ésta no funciona correctamente, localizamos dónde está el fallo, extraemos una pieza que no funciona bien, la reparamos, la volvemos a introducir en la máquina y comprobamos que funciona.

3. Saber incorporar las correcciones. Dentro de la ejecución completa de una técnica, debemos prestar especial atención a las correcciones del instructor e incluirlas en la serie de movimientos. Hacerlo de forma gradual, es decir, incluir el número de correcciones que sea capaz de asimilar en cada repetición (repetir con inteligencia e intención).

Fase 2. Velocidad

En esta fase prestaremos especial atención al aumento de la velocidad de ejecución. Al aumentar la velocidad debemos prestar especial atención a la seguridad. Teniendo en cuenta que dentro de una misma técnica algunos movimientos tendrán una velocidad diferente a otros (ejemplo una torsión de muñeca será más lenta que otros movimientos de esquiva, golpeo o desplazamientos).

1. Seguirá predominando la ejecución repetitiva por roles, pero en series más cortas (4 ó 5 repeticiones)

2. Incluiremos cada vez más las repeticiones alternativas en cuanto a los roles de ataque y defensa.

3. Las repeticiones las ejecutaremos con la mayor velocidad posible que nos permita la habilidad y coordinación adquiridas, es decir, no perderemos el control, aunque debemos acercarnos mucho a ese punto.

4. Tendremos especial cuidado en no aplicar una fuerza excesiva en esta fase, pues empieza a existir un considerable factor de riesgo de lesión.

5. Una vez adquirida una buena velocidad, es conveniente volver a bajar la velocidad de ejecución para incluir el kiae, para de nuevo aumentar la velocidad progresivamente.

6. Hacia el final de esta fase podemos incluir la práctica con protecciones. De la misma manera que cuando introducimos el kiae, reduciremos un poco la velocidad de ejecución al principio (como norma, reduciremos la velocidad cada vez que incluimos un elemento o factor nuevo).

Fase 3. Aplicación

En esta fase aumenta aún más el factor de riesgo de lesión. Debemos utilizar protecciones y cuidar cualquier recurso o medio para evitar daños y accidentes.

El Shorinji Kempo es un GYO, nunca debemos anteponer la progresión individual a la salud propia o de otro kenshi.

En esta fase prestaremos especial atención a aspectos de habilidad y percepción en la aplicación de las técnicas, aspectos tales como la oportunidad y la distancia en el ataque y en la defensa, la toma de iniciativa (Sen), estudiar las reacciones del oponente, velocidad de reacción, etc.

1. Trabajar de manera intensiva en periodos de tiempo pequeños (tandas de 10 minutos como máximo por técnica), tanto por roles como de manera alternativa. Evitar las cadencias cíclicas en el ritmo de las repeticiones (intervalos irregulares y cambios de guardia). Sería algo así como realizar un combate con una sola técnica. Realizar el entrenamiento con el mayor número de compañeros posible.

2. Ir reduciendo progresivamente los tiempos de trabajo a fin de evitar el acomodamiento de nuestra mente, la concentración y los sentidos a la situación de entrenamiento.

3. Se debe pretender que el mayor número de técnicas realizadas con éxito se produzcan al inicio de cada entreno. Si hay pocos aciertos al inicio del entrenamiento y muchos al final, significa que no tenemos una buena capacidad de aplicación y que debemos trabajar más este aspecto hasta que el 100% de las veces la aplicación sea exitosa, nuestro objetivo ha de ser que las técnicas salgan a la primera.

4. Complementar el estudio de cada una de las técnicas a través de otros métodos: Embu y/o Randori.

Fase 4. Dominio

Cuando observamos a un Maestro ejecutar una técnica, percibimos elegancia en sus movimientos, sin embargo, en otros kenshis no encontramos esa misma gracia, pese a que su ejecución pueda ser también muy correcta.
La elegancia en la ejecución es la consecuencia del dominio de la Técnica.

El domino se alcanza realizando las fases anteriores de forma correcta y ajustada a cada kenshi, con constancia y esfuerzo. Hay que tener en cuenta que el avance en una sola técnica no es significativo en cuanto a la elegancia o el dominio, pues es el conjunto de las técnicas lo que aporta el conocimiento de los principios técnicos, las habilidades y las destrezas necesarias para ejecutar las técnicas con naturalidad y elegancia.

En la elegancia técnica también influyen factores fisiológicos y psicológicos. Éstos factores se superan a través del conocimiento y la experiencia que aporta la práctica.

Hay dos claves necesarias para alcanzar el dominio:

1. Realizar las 3 primeras fases metodológicas con el mayor número de compañeros posible para aumentar el bagaje de experiencia personal, así como nuestra capacidad de adaptación.

2. Instruir a otros en cada una de las técnicas. Ser capaz de expresar indicaciones útiles para los demás a través del ejemplo correcto o las palabras precisas denota que se ha interiorizado un profundo conocimiento de la técnica.

Carlos G Perals
Almería Shibucho

Written by dojocho

20 noviembre 2011 at 22:51

Publicado en 1.2 Artículos

¿Qué es el Shorinji Kempo?

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Fundado en Japón en 1947 por So Doshin, el Shorinji Kempo es un medio de desarrollo individual. A la vez que cultivamos nuestro cuerpo y alma, el Shorinji Kempo expresa una forma feliz de vida, en la que nos ayudamos mutuamente (filosofía), experimentamos nuestro propio desarrollo, disfrutamos mejorando junto a otros compañeros (técnicas) y, sin dejar de lado esta filosofía y esas técnicas, las combinamos con un sistema educativo que hacemos funcionar como una espiral sinérgica.
Los seres humanos, desde que nacen, poseen ocultas unas posibilidades de desarrollo que pueden virar en cualquier dirección. El Shorinji Kempo trata de educar a aquellas personas que se preocupan por construir una sociedad plena, que abarcan ambas facetas de la razón: creen en sus posibilidades y continúan mejorándose a sí mismos, cooperando con su entorno.

“Si vuestro propósito al entrar en el Shorinji Kempo es simplemente aprender a pelear sin armas, entonces de ningún modo deberíais estar aquí.”
Doshin So.
Además de un aprendizaje en habilidades de lucha se busca fomentar entre los practicantes principios como la cortesía, la rectitud, la compasión, la justicia o el deber, valores entroncados con toda una tradición filosófica en la que se pone énfasis en el desarrollo interior. Una consecuencia de ello, es que no exista la competición deportiva en este estilo. Además, desde el punto de vista técnico tiene varias peculiaridades, por ejemplo, el entrenamiento físico consta de tres partes que contienen en total veinticinco ramas con varios cientos de técnicas, dichas partes son:

Goho: abarca las acciones en las que se hace un uso positivo de la fuerza, golpes (puñetazos, patadas, codazos, golpes cortantes, barridos, etc.), así como esquivas y paradas de todo tipo.

Diversos golpes y esquivas componen el sistema Goho

Juho: engloba a las llamadas “técnicas suaves” que hacen un uso no impactante de la fuerza y se caracterizan por realizarse a distancia corta. Consisten en evasiones, luxaciones, proyecciones, formas de inmovilización, etc.

El Juho aglutina numerosos escapes, palancas, proyecciones e inmovilizaciones

Seiho: conjunto de métodos terapéuticos tradicionales a base de masajes y manipulaciones (estiramientos, rotaciones de articulaciones, fricciones, levantamientos, rodamientos y muchas otras) cuyo objetivo es relajar y estimular la capacidad de curación del cuerpo.

La eficacia de estas técnicas (entendiendo “técnica” como una serie de patrones de movimientos ante un determinado ataque) reside en que los sistemas Goho y Juho no son independientes, fundiéndose de tal manera que encontramos elementos de ambos en la consecución de cada secuencia. Además la fuerza o la estatura del practicante no son factores determinantes, sino más bien el conocimiento del cuerpo y la aplicación de principios racionales, científicos y médicos, por lo que personas de cualquier sexo y complexión, pueden protegerse de forma eficaz.

Motivaciones y objetivos de la fundación del Shorinji Kempo

“El objetivo del Shorinji Kempo no es enseñar técnicas. El objetivo es el desarrollo personal”
Doshin So.

En pleno desconcierto tras la II Guerra Mundial, So Doshin, el fundador del Shorinji Kempo, descubrió, a través de su propia experiencia, y mediante su calidad de líder, que la orientación a partir de ese momento de los grupos y la sociedad iba a cambiar drásticamente. De acuerdo con esto, conceptualizó que el liderazgo proviene de la confianza, el valor, la justicia y la capacidad de acción.
So Doshin aspiraba al “desarrollo individual” para poder cultivar tantas personas como fuera posible con un liderazgo adecuado para que los seres humanos pudieran vivir con plenitud y en paz.
En medio de la confusión tras la derrota en la guerra, él les abrió el camino a los jóvenes, que parecían desorientados, para que vivieran plenamente como personas. Comenzó a enseñarles eficaces técnicas para que pudieran lograr confianza en sí mismos y fortalecieran su cuerpo. Fundó el Shorinji Kempo para educar a personas útiles hacia la sociedad, a través de entrenamientos les mostraba este camino, extraía su orgullo y creencias, les hacía experimentar sus posibilidades innatas de crecimiento y les instaba a mejorar su confianza, su valor y su capacidad de acción.

El Shorinji Kempo surge como la respuesta de un hombre comprometido ante una situación social de miseria material y moral que persigue el ideal de educar a las nuevas generaciones en un espíritu más noble, infundiéndoles valores morales y sentido de la justicia, pero que se encontró con la enorme dificultad de inculcarlos únicamente por medio de argumentos teóricos. Por ello, recurrió a sus propios conocimientos y experiencia marcial para transmitir su mensaje de coraje y esperanza. Por otra parte So Doshin había comprobado durante la guerra cómo las acciones de algunos individuos influían e involucraban a otros muchos y comprendió que la única forma de conseguir que estas fuesen de consecuencias positivas para los demás, era a través de la formación adecuada del mayor número de personas.

Esta formación debía venir de la mano de un método integral, un camino que combinase cuerpo y mente, pensamiento y acción. Por todo esto, esta disciplina cuida que su práctica sea beneficiosa en tres frentes. El entrenamiento proporciona fuerza, vigor corporal, elasticidad y agilidad, en definitiva salud física. A su vez desarrolla en sus practicantes confianza en sí mismos, optimismo y voluntad, ayudando a establecer relaciones satisfactorias con los demás. Por último la defensa personal, es más una consecuencia que una razón, que se desprende de un entrenamiento físicamente duro y técnicamente eficaz y complejo, cuyo principal argumento no es el de atacar, sino el de proteger; ni el de destruir, sino el de neutralizar y que más que vencer pretende convencer. Es por ello, un arte abierto a todo el mundo, pero que está muy lejos de formar matones de barrio, campeones invencibles ó místicos sectarios. Es una disciplina para gente corriente que desea disfrutar con una actividad física enriquecedora en un ambiente sano y amistoso, para personas que quieren ser más competentes que competitivas, y que buscan llevar una vida equilibrada y saludable.

El Shorinji Kempo es muy popular en Japón, contando con más de un millón de practicantes, y siendo el tercer arte marcial más practicado en este país después del Judo y del Kendo. Además se practica en treintaycuatro países de todo el mundo, siendo España el país occidental más antiguo de este arte, después de Francia. En Almería se practica desde el año 1981, a lo largo de estos años ha cambiando de lugar de entrenamiento y de maestros, en la actualidad estamos constituidos como Club Deportivo.

Written by Juanjo

13 enero 2010 at 10:05

Pensamiento a la intemperie

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Pablo

Cuando a veces vuelvo a casa andando por el paseo marítimo, y voy pensando, alternando pensamientos, losa tras losa, hablando interiormente conmigo mismo, no tengo frío.
Un día, levanto la vista, y miro entonces el horizonte, escucho las olas romper y siento caer cada paso que doy. El pelo se me mueve y, de pronto, tengo frío.
No es que venga el frío primero, y eso me hace mirar arriba, sino que me digo a mí mismo ¿qué siento? y siento frío.
Quisiera trasladar esta misma reflexión a la práctica marcial del Shorinji Kempo. Hay un frío, a la hora de hacer cada técnica, que no es frío, sino temblor de incertidumbre. Y luego está el frío verdadero, que apenas lo hemos sentido, realmente, que se cuela por el cuello de la camisa y por la espalda entra hasta los huesos. Éste último es el que te resfría.
Quisiera comparar la solitud de una playa, en la que también existe el miedo, con la página en blanco en la comenzamos cada técnica nueva. Creemos que está en blanco, pero sin embargo se parece mucho a otras que han terminado llenas.
Todo movimiento del cuerpo comienza en la mente. Observamos y tenemos la posibilidad de actuar en el mundo. En el desarrollo por el que conducimos el conocimiento ha de expandirse en todas direcciones, puesto que abocan al mismo fin, expresado por el fundador en el Chinkon.
Las técnicas pueden variar en cuanto a complejidad, recursos, formas, tiempos, se pueden diferenciar por juho, goho y seiho; pero el objetivo que persiguen es un conocimiento positivo del cuerpo humano, que redunde en última instancia en ese plano entrelazado de corporeidad y mentalidad.
Uno de los principios, de los que hablaba Kaiso So Doshin, es Ken Zen Ichinyo: Mente y cuerpo son uno, dijo el fundador, entroncando con el budismo Chaan. Percibir es cosa de los dos, actuar cosa de más, también de los demás, más allá de la estrecha idea del “yo”. De esta manera cuando ando de noche por la playa no sólo pienso que ando, sino que también camino con la mente, proponiéndome un lugar al que llegar.

Pablo L.P.

Written by dojocho

18 mayo 2009 at 14:09

Publicado en 1.2 Artículos

Sobre el Chinkon

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El Chikon es la preparación de la mente. La mente debe quedar limpia de las preocupaciones cotidianas, para entregarse con concentración al aprendizaje del arte. A pesar de su apariencia, el Chinkon no es una práctica específicamente Zen, ya que aunque simboliza la parte Zen del Shorinji Kempo, realmente todas las actividades de la clase están imbuidas por ese espíritu; simplemente se trata de una rutina para llevar la mente a un estado de quietud que permita un aprendizaje y una actitud adecuados.
Durante el Chinkon se recitan tres textos (Seiku, Seigan y Shinjo) que aglutinan la filosofía del Shorinji Kempo. Estos tres textos se denominan conjuntamente Kyoten, y al recitarlos se expresa y reafirma la razón por la que se practica Shorinji Kempo.

Recitando los textos Kyoten

Recitando los textos Kyoten


Entre el Seigan y el Shinjo, se hacen unos minutos de zazen a fin de limpiar la mente de pensamientos ajenos a la práctica y llevar la conciencia a un estado de serenidad y concentración apropiado para un aprendizaje efectivo. Durante el zazen es importante mantener una respiración pausada, una postura correcta y una mente libre de pensamientos.
Los kenshi realizan zazen, poniendo énfasis en el control mental, postural y respiratorio

Los kenshi realizan zazen, poniendo énfasis en el control mental, postural y respiratorio


Entretanto es usual que uno o varios oficiantes corrijan la posición de la espalda de los kenshi con la ayuda del Shakujo.
La correción de la postura de los kenshi se realiza con toda ceremoniosidad

La correción de la postura de los kenshi se realiza con toda ceremoniosidad


Más allá de la importancia vital de la respiración, se debe poner especial atención a su control. La expresión japonesa para designar a la respiración significa también “voluntad” o “ki”, ya que la respiración es la fuente del ki. Si la respiración se vuelve irregular, la mente desvaría. Así mismo, cuando la mente está trastornada, la respiración es irregular. Es por esta razón que durante siglos, el control de la respiración ha sido considerado el primer paso en el entrenamiento: regulando la respiración, la mente es controlada de manera natural.
Podemos decir que la respiración es el nexo de unión entre el cuerpo y la mente. Controlando la respiración alcanzamos la armonía entre cuerpo y mente.

Texto extraido del libro “Shorinji Kempo. El legado de los monjes guerreros de Shaolin” de Rogelio Casero.

Written by dojocho

15 mayo 2009 at 23:22

Publicado en 1.2 Artículos

Técnicas III.

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Tsubame Gaeshi.

Hoy tengo el placer de presentaros Tsubame Gaeshi, perteneciente a 3er Kyu, englobada dentro de la rama Byakurenken.
El ataque es jodan choku zuki.

Disfrutad del video.

Written by Juanjo

26 enero 2009 at 13:41

Técnicas II.

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Shita Uke Geri.

Hoy tengo el placer de presentaros Shita Uke Geri, perteneciente a Minarai y englobada dentro de la rama Sangoken.
El ataque es chudan choku zuki.

Disfrutad del video = )

Written by Juanjo

19 enero 2009 at 23:59